Mark Oliver Everett

Cosas que los nietos deberían saber

  • Presentación de Rodrigo Fresán
  • Traducción de Pablo Álvarez Ellacuria
  • 224 páginas
  • Tapa dura // 14x21 // Faja desplegable
  • ISBN: 9788493736217
  • Ilustrador: Geninne D. Zlatkis
21€

Mark Oliver Everett, el llamado ‘Kurt Vonnegut’ del rock, líder y cerebro de Eels, banda que Bush ii intentó prohibir por nociva –cosa que honra al menos a la banda- es hijo del físico cuántico Hugh Everett, que se perdió en su propia y notable interpretación de los universos múltiples hasta que E, como también se conoce al autor de este libro, encontró su cadáver. Así empezaba un ciclo de desgracias que culmina en una rara y preciosa autobiografía musical. Y es que la desgracia siempre dio mejores historias, y mejores canciones, sobre todo si son de Everett.

 

Un libro tan único como el género de la «dysfunctional-americana» que, según alguna enciclopedia y como se explica en el prólogo de este libro, empieza y termina con eso que la cambiante formación de eels ha hecho a lo largo de tantos y tan importantes discos. Y precioso, precioso porque es verdad y porque conmoverá incluso al despistado que no sepa quién es este hombre. Y otro tanto hará por la infortunada que no haya escuchado jamás un disco de la banda pero que, felizmente, aún está a tiempo.

 

Vista por encima, la historia se parece un poco a muchas: chico introvertido y maldito coge el virus de la música, se muda a Los Ángeles y, a fuerza de tenacidad y fortuna, consigue su primer contrato discográfico. Pero que al mismo tiempo no consigue escapar de esa desdicha que, como escribió un novelista famoso, salva a algunas familias de ser iguales a todas.Aquí, sin embargo, hay humor (un humor único, una “triunfante sonrisa vencida”, en palabras de Fresán), aunque a la muerte del padre seguirán la de la madre, el mánager de la banda y la tía azafata que iba en uno de los aviones secuestrados el 11-S, además de la hermana adorada y perturbada que se suicida para acabar con la estirpe.  O casi, porque E no nació hasta 1963 pero este libro podrían leerlo sus nietos. Los que no ha tenido, aunque no sería del todo imposible que los tuviera, porque sigue vivo. Sigue vivo, y precisamente de eso va este libro.

 

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